La evaluación y sus relaciones
La evaluación es un proceso integral, científico, cooperativo, continuo, acumulativo y orientador, que permite conocer los resultados finales del rendimiento académico y el desarrollo de las actividades planificadas para comprobar el alcance deseado de los objetivos, metas, la calidad y la magnitud de lo logrado, e inferir las condiciones adversas que pudiesen estar afectando el proceso educativo.
El principio de la integralidad quiere decir que, para emitir un juicio completo y justo sobre el alumno es necesario que este participe en diversos tipos de pruebas, observaciones, trabajos prácticos y de investigación que puedan reflejar sus logros en términos de formación y conductas evaluables.
Es científica por cuanto sus principios, normas, métodos, procedimientos, objetivos y metas derivan de la investigación, lo cual le permite que sea sistemática y universal. Implica una exploración profunda para analizar estructuras, conocer relaciones, comprender, explicar existencias, comportamientos y llegar al mayor grado de certeza posible.
La evaluación continua es cooperativa, progresiva, acumulativa y orientadora, porque permite apreciar y registrar el progreso del alumno a través de todo el tiempo en que exista integración Educador- educando, debido a que es un proceso que no termina en una unidad o periodo de estudios, si no mas allá de la vida estudiantil.
La evaluación del rendimiento educativo, a objeto de garantizar su eficacia, cumple, las funciones de exploración, diagnostico, motivaciones, orientación, formación y asignación de calificaciones.
Los propósitos de la evaluación van mas allá de la simple comprobación de las ideas adquiridas; abarcan el conocimiento integral de los alumnos, mide su progreso, diagnostica sus deficiencias con miras a un trabajo correctivo, así como también calificando el acierto en la elección de los procedimientos que se utilizan en el proceso de enseñanza-Aprendizaje.